Gráfico, Producto,

Diabla, la nueva marca de Gandia Blasco

Compartir:

Diabla, la nueva marca de Gandia Blasco recibe su nombre de la terminación entre las dos palabras que la componen; Dia-Bla. Una ingeniosa forma de desviar las colecciones más atrevidas de la marca.

“Si fuese una ciudad, Diabla sería más Berlín que París”

Diabla es transgresora y atrevida, no le tiene miedo al color ni a las formas. En un simple golpe de vista podemos apreciar el uso de una línea, que lidera esta primera colección de Diabla, desde la sencillez.

Sin pretensiones en el mobiliario, Diabla destaca por una estética minimalista a la par que orgánica y colorista. Diabla es un 11 y a la vez es el número 1. Es la letra K, poco común, que se sale de los márgenes, y es una A, sencilla y rítmica. Es una colección muy capaz de transmitir estos conceptos que parecen a simple vista opuestos pero que, en realidad, son muy válidos para la convivencia.

“Diabla es la versión colorista y atrevida de Gandia Blasco”

Diabla es joven, es atrevida y es atemporal. Se desmarca de las demás colecciones de Gandia Blasco gracias a un uso más libre de las formas, los materiales y los colores. Fotografiada por Sonia Sabnani entre las playas de Alicante y Tavernes, esta primera colección se basada en el cine y recuerda, en cierta medida, a las portadas de Vogue de la época de Toni Frisell y Norman Parkinson.

Los contrastes y el colorido que predominan a simple vista, consiguen resaltar esta colección de mobiliario que tiene algo de contemporáneo y de urbano a la vez.

La fotografía tiene a su vez una connotación que se desmarca de las fotos de producto al uso para dar paso a la “teatralidad”, dando cabida para la moda y el diseño gráfico.

Esta nueva marca se impone con el ejercicio de -El Creativo- como una base fundamental para el desarrollo de una nueva colección. Más allá de una nueva línea de muebles, la característica multidisciplinar que la destaca, se superpone y ensalza. Este particular “Berlín” sirve como ejemplo de lo que una buena conjunción entre disciplinas comporta; generando un ritmo conjunto entre la cultura visual y estética. Diabla trabaja sin dejar de lado la practicidad que supone el diseño como herramienta final para resolver problemas. La función no se olvida, sigue teniendo el principal papel en cada uno de los elementos que componen esta nueva marca, pero se acentúa (más si cabe) el cuidado de la belleza.

Con un carácter “cinematográfico”, Diabla es también moda, pero es atemporal. Ni el producto ni la vestimenta de las modelos parecen seguir ninguna tendencia. El uso de colores lisos y de la simetría, se desmarcan de una moda pasajera, trasladando el concepto de lo atemporal no solamente al mueble en sí, sino también al trabajo artístico que se desarrolla tras esta primera colección. Durabilidad en el mobiliario y en la imagen que lo representa.

Diabla es editorial y juega con el objeto como protagonista, generando repeticiones, sombras y contrastes. La estética se trata con delicadeza y el mobiliario -y la imagen- son capaces de transmitir sentimientos en el espectador. Diabla es una colección atrevida, con alma. Diabla se recrea y embellece cada detalle desde un punto de vista peculiar, pasional y algo ácido.

Diseñadora de Interiores, editora, amante de la artesanía y de las líneas mediterráneas. De mente curiosa, rompiendo paradigmas y experimentando con el diseño en ilabyou.

Leave a Reply

Comentarios
TODAVÍA NO HAY COMENTARIOS, ¡NOS ENCANTARÍA QUE AÑADIERAS EL TUYO!